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Actitudes humanas que nos impiden ver la verdad para avanzar

Actitudes humanas que nos impiden ver la verdad para avanzar

Si te hicieras el tiempo de frenar, de hacer un alto, si te permitieras decirte a ti misma,

– ¡¡Para!! ¿Estoy yendo por el camino que me hace feliz? 

Si te sientas un rato a solas y viajas al pasado próximo o más de antaño y pudieras encontrar el momento preciso en el que te dejaste robar tu esencia, ese punto en  el que permitiste que te arrebataran la fuerza y la garra que ponías para perseguir tus metas.

Si tan sólo dieses con el momento exacto en el que te depositaron en una rutina, que al principio era color de rosas y hoy te ve desangrarte con sus espinas; en una zona segura y a salvo que de a poco te fue consumiendo

Y si por un momento analizas, por qué aceptaste seguir ahí cuando la voz de tu verdad te decía vámonos que aquí me muero

Quizá mirando ese pasado que si quieres enseña, quizá podría haber manera de utilizarlo para hacer algo antes que mueras. Algo como escribir qué olvidaste, practicar lo que siempre quisiste y postergaste, hablar y decir todo lo que eres y quieres sin titubeos ni dudas de ti; quizá haciendo eso y un poco más, sé que podrías construir el andamiaje, la base que necesitas para construir tus sueños y metas olvidadas.

Por qué dejamos de intentar y nos abandonamos en la rutina

Porque anulamos poco a poco nuestros verdaderos sentimiento y emociones para no quedarnos solas, para encajar, para agradar, simpatizar y hacer felices a los demás, todo a costa de nuestra propia esencia que muere sin quejarse porque cuando se queja con las enfermedades lo menos que hacemos es mirar que nosotras mismas nos envenenamos con lo que no dijimos, no hicimos, no expresamos y no nos atrevemos por cobardes.

Qué ve y cómo se ve una mujer que cree que merece el castigo y el dolor?

 

Voy a dar primero una visión y una respuesta de la psicología y el sentido biológico

-«La tradición de la superioridad masculina como status quo, o regla invisible social, aprendida de mamá y de papá, de respetar la autoridad de la pareja o del padre, y el riesgo que corre si desobedecía, o no tenía listo todo cuando llegara de trabajar; la hace sentir y creer qué corre el riesgo  de perder el amor, perder la valoración de ser buena esposa, madre, o hija»

 

-En nuestra cultura, aunque se niegue, el narcisismo femenino es el «lo hago porque lo amo- todo por amor a él, a papá, a mamá» por eso la mujer en lugar de matar en una relación dañina, sufre. Eso es masoquismo, y éste genera cada día más dolor para la mujer, y ofrece más ganancia y poder para su pareja. Ella sufre porque cree que merece el dolor, sufre porque siente que ha faltado a su obligación de atenderlo bien, sufre porque se siente culpable por haber dejado de tolerar, de aguantar eso, y se siente culpable del estallido de la violencia, o del dolor de él al verse que bajó de rango.

 

– Y el narcisismo masculino en cambio, es inverso al femenino, si aquél era todo por amor,; éste es violencia, si no sos mía no sos de nadie.

Y continuando con el abandono por cobardes

Entonces, así nos llenamos de remedios, ansiolíticos, antidepresivos, oncológicos, inhibidores de ácidos estomacales, porque nos saturamos de culpas, de sin sentidos y nos pasamos la vida sobreviviendo en un sitio que a veces quisieras olvidar

Es por ello que enumeré las actitudes humanas que nos hacen fracasar, esas que nos obstaculizan, nos paralizan y nos ciegan a la verdad del por qué no crecemos, no nos auto realizamos y no nos dejan cumplir nuestras metas olvidadas por comodidad.

Y todo esto, tiene una raíz en nuestra historia familiar y  en nuestra gestación hasta los primeros años de vida; que es cuando se cosechan y se guardan en el inconsciente, las pautas y patrones de seguridad o inseguridad, según sean las experiencias y herencias recibidas; con las que encaramos nuestra vida de adultas.

Para los psicoanalistas hay cinco rasgos o actitudes que nos conducen al fracaso

  • Buscar constante reconocimiento o aprobación
  • Miedo y temor a ser uno mismo
  • No querer cambiar
  • Ansiedad
  • Inseguridad

Para mi experiencia están los siguientes

  • No aceptación de la realidad
  • Procrastinar
  • Juzgar y culpar
  • Envidiar
  • Inconstancia
  • Pereza
  • Desenfoque 
  • Ansiedad o falta de serenidad
  • El victimismo

No aceptar la realidad

Has caído, lo sabes, sabes que estás sobreviviendo, y algo te hace negarte a aceptar la verdad; porque sabes que algo puedes hacer, lo miras, ves que sí puedes cambiar eso, y al instante te llenas de peros, y temores que se hacen miedos paralizantes, entonces ahí en ese punto, buscas un mínimo detallito que te hace alegrar , y así te mientes un poco más para seguir donde ya no hay más de ti.

“No me pegaba, sólo me decía palabras hirientes, pero era excelente padre, y ahora que se murió lo extraño; pero igual tengo a mi hijo que me trata peor que él”

No acepta la realidad, no lo hace porque tendrá que desnudarse de todas las caretas, tendrá que decirse a sí misma, yo tuve fui la responsable del dolor que sentía entonces y soy responsable de soportar insultos de mi hijo. 

No aceptar la realidad, es más fácil pero pasa facturas altas, y hay quienes prefieren no aceptarlas porque habrá que sacar un edificio de basura de ella misma que no está preparada para, como dice el dicho; “sacar los trapitos al sol” y hacerse cargo de lo que padece

Procrastinar

Es el arte de ser cretinas. Oh wow!! Pero qué me dices Sonia?

Sí mis queridas; y qué es ser cretinas?

Para que lo comprendas, ser cretina es hacerte la perejila para pasarla bien; es saber y aceptar que estás mal, tener las herramientas y fortaleza para salir y dejar lo que te oprime y te mortifica los día, pero, no haces nada y al contrario de hacer de todo para empezar a saborear la vida siendo tú; te conformas con eso por comodidad e indolencia; y disfrazas eso con supuestos porqué no lo haces.

Me equivoco?

Yo lo hice, todas lo hacemos, los humanos somos sobrevivientes por naturaleza inconsciente, está arraigada, en el cerebro reptiliano,  la idea de querer conservar la especie y para ello  hay que saber sobrevivir, y eso no es lo mismo que vivir; y es a eso que seguimos haciendo inconscientemente lo que llamamos erróneamente destino; cuando nosotras somos en verdad quienes forjamos nuestro propio destino porque también tenemos individualidad completa, y un libre albedrío basado en tu propia convicción de vida y tus valores fundamentales, que es lo que hay que empezar a trabajar para hacer de tu vida una excelente y plena vida.

Juzgar y culpar

“Ay, mira como esa mujer lo dejó a ese pobre hombre cuando en realidad se ve que es un gran tipo”

“La culpa de mi sufrimiento es de él porque no me respeta y no me ve como una mujer entera que soy”

Juzgas, culpas, y ahí nos echamos a esperar que algo cambie, aunque nada por chasquidos de dedos, o por arte de magia, podría cambiar, porque estamos dando al universo lo mismo todos los días, críticas y malos pensamientos, y no hacemos un poquito de introspección para ponernos en el lugar de la mujer que dejó a ese hombre, y preguntarnos por qué lo habrá dejado; y con ello ver en nosotras qué hay de parecido en ella que podemos cambiar para salir del dolor en el que preferimos estar por comodidad.

Al igual que ocurre cuando culpamos de todo lo que padecemos, nos perdemos años pensando en quienes nos dañaron llenas de rencores, y no vemos en nuestro interior para buscar qué podemos hacer de bueno con eso que nos enseñaron con su manera de ser.

El mejor momento de empezar es ahora, y anotar todo eso que creemos malo, para partir desde ahí cambiando su significado para avanzar y perdonar dejando atrás el pasado que no se puede cambiar pero que sí te puede mostrar quien eres de verdad con distintas herramientas que harán que tu mente cambie de perspectiva y busques en tu interior los recursos que tienes sin usar, tuyos, para crear un gran presente que hará que pises firme ha camines hacia el futuro deseado

Envidiar

Si tu lo quieres, la envidia es una emoción movilizadora, querer tener lo que el otro tiene; entonces sería una emoción que te motiva a mejorar

La envidia en psicología, es sentir bronca, impotencia y tristeza por el bien ajeno; lo que no te agrada al envidiar, y todos hemos envidiado y hay que aceptarlo; no es tanto el objeto en particular que alguien pueda tener, sino que envidias la felicidad en esa persona.

Si vas a la frase de arriba “Ay mira esa mujer lo dejo a ese pobre hombre cuando en realidad se ve que es un gran tipo”; te darás por enterada, que no es el punto el tipo ni si es buen hombre, es la envidia que te provoca el que no puedas hacerlo tu; y en todo ocurre así; envidiamos porque eso que hace esa persona no te animas a hacerlo; o eso que tiene esa persona no te animas a ver qué hacer para tenerlo tú.

Tener envidia, en cierto punto es bueno si sabes utilizarla sabiamente. En el momento en el que te das cuenta que estás envidiando algo; lo observas, y miras el panorama, ¿qué logró esa persona? ¿Cómo o qué puedo hacer yo para llegar a tener lo que le estoy envidiando? ¿Qué siento dentro emocionalmente, esas emociones son positivas o negativas? Si son negativas, cambiarlas  a positivas y eso te mostrará los recursos tuyos a utilizar para llegar a tener lo que quieres lograr..

El envidiar sin razón, y sin hacer nada, te hace quedarte donde sufres, te evita el avance y el éxito, te estanca en la envidia sin movimiento para el resto de la vida; y pasados los años, empiezas a culpar a todos porque no lograste nada y quedaste arruinada en vida

Inconstancia y pereza

Las puse juntas porque son hermanas, son hábitos traídos desde la infancia y son otro de los aplasta metas y sueños; teniendo pereza e inconstancia en tus planes y acciones que te guiarán a lo que deseas, te hace abandonarte en el destino que otros te impongan; y nadie puede hacer nadie más que tu, que te levantes, que te plantees y escribas hábitos movilizadores; manejando a la mente perezosa, porque es bien sabido que la mente maneja a tu cuerpo.

Desenfoque

Vivirás en total y continuo desenfoque hasta que sepas quien eres. 

No tienes hoy un camino seguro, sano, propio tuyo; vas picoteando lo de aquí y lo de allá, lo que te muestran o te dicen los demás; pero, no sabes siquiera qué es lo que quieres y menos qué es lo que no soportas.

La posta es que si llegaste a un punto en el que sientes que te perdiste, te das cuenta que no eres tu; pues es momento de enfocarte en ese momento de la vida en la que sí fuiste tú, observar qué hacías ahí, qué lograste, cómo te movías, cómo actuabas, cómo imponías tu verdad y tus palabras; y desde ahí poner todo eso que allá utilizabas, aquí en el presente, para empezar a enfocarte en el camino propio tuyo; de esa manera, y sólo así podrás avanzar sin permitirte más buscar respuestas en los demás; porque las respuestas a todo están dentro tuyo. Siempre que sientas que no sabes qué hacer o no hacer, no busques respuestas rápidas; busca preguntas dentro de tu mente ¿Qué puedo hacer yo ahora para lograr encontrar la salida a este problema? ¿Qué hice y sigo haciendo para estar así? Anota todo y leelo porque eso te mostrará la respuesta; la mente es sabia, aprende a utilizarla a tu favor

Ansiedad o falta de serenidad

El estar ansiosa te provoca incertidumbre y falta de paz interior; y como todo tiene que ver con todo, lo traes primero desde situaciones de la infancia, no sabías cómo te harían sentir cada día tus padres o tus compañeros, o hermanos, no querías que te hicieran sufrir sus actos, dichos o hechos dolorosos; porque creías que eras mala niña, o te sentías fea e insuficiente a comparación de tus pares;  y hoy en la adultez, sigues con la niña interior ansiosa porque no te has encontrado todavía.

Para encontrar la plenitud y saber que la vida es paz y serenidad, es menester volver a ti, a cada paso de tu vida, a cada hecho que te produjo una huella y esa huella se hizo creencia limitante. 

Para hacer una nueva historia tuya, sólo hay que mirar esa historia tan emocionante que tiene más de escuela que de repugnante; porque esa historia hará que tú mujer, te cuentes el destino y la historia que quieres contarte a ti, y mostrarle al mundo y a tus hijos, y porque no a tus enemigos, que pudiste ser la mejor versión empoderada de ti.

El victimismo

Todas y todo ser humano ha sufrido conflictos familiares graves, o accidentes, o problemas de salud; también es verdad que alguno de esos hechos fueron muy traumáticos y que parece imposible olvidarlos y posiblemente cargues siempre con eso en la vida. Pero también está la parte linda de la vida tuya, que no la recuerdas porque esa parte linda o los logras no dejan huellas de alto peligro, en tu inconsciente; y también es bueno que veas que hay personas que pudieron superarse; yo lo hice, y amo haber tenido la vida que me dio todos esos dolores.

El victimismo te hace ver en los demás la responsabilidad de tu felicidad o tu amargura, y eso te lleva a estancarte en esa idea, te sirve de justificativo para lo que estás insatisfecha, y eso te prolonga la amargura y la ira, contra ti y contra tus hijos si los tienes.

Para avanzar requiere de que analices el pasado para perdonar y sanar, pasar de páginas, sin olvidar lo que has leído hasta entonces, ya que ahí en todo eso está la parte evolucionista de tu verdad y tu felicidad

Es desaprender lo aprendido, desterrar lo que duele, perdonar y perdonarte; soltar lo que no te pertenece, y avanzar libre de cargas con un camino enfocado y claro, lleno de certezas hacia el futuro que has visionado. LO CREES- LO CREAS

Video del tema aquí 

Te espero en una sesión para guiarte hacia un futuro mejor.

Bendiciones Donna bella

Namaste

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