Amarse a sí misma Blog Recodificar la mente

La memoria qué es. Cómo aprender a cambiar los hábitos y creencias

LA MEMORIA, HÁBITOS Y CREENCIAS

 

 “En cierto modo, toda nuestra memoria es falsa”

Veronica O’Keane Psiquiatra y profesora del Trinity College de Dublín

A lo que yo le agrego, que en muchas ocasiones, en situaciones de estrés y desasosiego, se convierte en una creíble mitómana, y lo que es perfecto, es que podemos cambiar ciertos aprendizajes para lograr la vida que anhelamos y soñamos.-

Q´Keane analiza cómo el cuerpo es el receptor de sensaciones y esas sensaciones crean los recuerdos (creencias) 

De las cuales algunas dominan nuestro proceder cotidiano y es un impulso inconsciente,  y lo que es más interesante, es que hay otras que permanecen ocultas influenciando nuestro comportamiento sin que nos percatemos de ello.

MEMORIA

¿Qué es la memoria y cómo podemos cambiarla? Conocer qué hay en ella, para aprender a utilizarla

La neurociencia reconoce tres tipos principales de memoria, cada una de ellas relacionada con estructuras cerebrales particulares y resultado de modos de aprendizaje diferentes

Para la neurociencia los tres tipos principales de memoria son: implícita o de hábitos, explícita o declarativa, ejecutiva o de trabajo.

Donde cabe destacar que eso ocupa sólo el 2%de nuestro cerebro, y cada una de ellas está  relacionada con estructuras cerebrales particulares y resultado de modos de aprendizaje diferentes. 

Veamos a cada memoria por separado

Memoria implícita o de hábitos:

Esta es la memoria, podemos llamarle más añeja y arraigada, la primera que ha estado con nosotros desde el inicio de nuestra niñez; es la que formó los hábitos que inconscientemente tenemos y que son necesarios para desenvolvernos como personas sanas; el caminar, hablar, abrocharnos el botón, escribir, comer, beber, hacer el lazo de los cordones, recordar las tablas de multiplicar, el lugar donde nacimos, la capital de los países, etc.; son hábitos que tuvimos que aprenderlos muchas veces con máximo esfuerzo; y no solemos hablar de memoria cuando nos referimos a esos hábitos necesarios; aunque sí son actos implícitos y consistentes que no se olvidan jamás, y se forman en los circuitos neuronales de los voluminosos ganglios estriados; y lo más atractivo de esta memoria, es que salvo excepciones, como la presencia de enfermedades degenerativas neuronales(Mal de Alzheimer) es su resistencia a la neurodegeneración; ya que resiste a la vejez.-

Memoria explícita o declarativa:

La memoria explícita se forma y consolida inicialmente en el hipocampo cerebral, quien pierde conexión neuronal con el pasar de los años; se debilita cual músculo si no se la utiliza y se la repasa con frecuencia.

Esta es la memoria relatora, la que utiliza la semántica para hacerse ver, autobiográfica;  es la que permite traer al presente y contar algún recuerdo, ya sea escribiendo o verbalmente, toda experiencia personal, o lo aprendido de la literatura leída y relatada a continuación; o cuando recordamos un viaje y sus anécdotas y las contamos a los presente; y hablando de ello; se han dado cuenta que cada vez que evocamos el mismo recuerdo, lo contamos distintos, hasta hay algunos que agregan tintes y situaciones que quizá jamás ocurrieron, y esto se debe, que a  diferencia del comportamiento de la memoria implícita, la cual es muy leal y constante, la memoria explícita es inconstante, promiscua ya que mezcla y se confunde realidad con ilusión. 

Es además una memoria interesada, que contará lo que le convenga para afrontar un hecho o recuerdo, cambiando por completo lo que verdaderamente ocurrió.

A esta memoria que la vamos adecuando y cambiando constantemente, es a la que podemos convertir en implícita tomando y parafraseando por así decirlo, repitiendo, todo lo que ella tiene para convertirlo en hábito

Memoria ejecutiva o de trabajo:

Es la que utilizamos a diario, es locuaz, transitoria y la utilizamos continuamente en la vida cotidiana; la utilizamos para retener toda clase de información analítica, por ejemplo los números de teléfono, el tamaño de un animal con respecto a otro; etc.-

Esta se encuentra en la parte prefrontal de nuestro cerebro; es la parte más evolucionada del mismo, es quien dirige la orquesta de todo lo que ocurre con nuestros pensamientos, razonamientos y decisiones

CÓMO APRENDER A CAMBIAR HÁBITOS Y CREENCIAS

Bueno es hora de utilizar lo que sabemos de cada uno de los tipos de memoria; las propiedades de cada una y su anclaje cerebral nos marcarán el cómo; entonces si lo que queremos es tener hábitos implícitos, activar la memoria implícita con un nuevo hábito, como el aprender a escribir y utilizar una nueva lengua, o reglas ortográficas, o una nueva creencia que sabes dominará tu vida, la clave está en repetir y repetir, como lo hacíamos con las tablas de multiplicar; el repetir y la práctica constantes del nuevo estímulo hace la perfección, y el cerebro lo requiere para el razonamiento en general, sabiendo cuándo utilizar el aprendizaje de memoria y cuándo no.-

Ahora, si lo que queremos es formar memorias explícitas, es decir que adquirimos conocimientos semánticos y así por ejemplo hoy yo escribo esto, y no lo explicaré de la misma manera luego, aunque me referiré a lo mismo, porque antes lo he estudiado y archivado en la memoria explícita; para lo cual es necesario, obtener pruebas de distintas fuentes, compararlas y evaluarlas, contrastar teorías con hechos, buscar dentro de mi conocimiento, ejemplos para la comparación, para que esté bien entendible y correcto, lo hacemos con un trabajo arduo, activo y exigente que nos permite sumar fuentes diversas de información recopilada, que es lo que activará a las neuronas del hipocampo necesarias para formular memorias explícitas o declarativas.

El cerebro es un órgano que está constantemente recopilando información, la memoria  biológica es tan impredecible, imprescindible como inevitable, todos necesitamos y tenemos memoria, aunque como lo acabamos de ver, siempre estará mejor gracias al aprendizaje activo y el esfuerzo personal que hagamos por mantenerla en acción.

Conclusión

Por todo esto antes expuesto, puedo decirles que redescubrir lo mejor de nuestra mente, entrenarla, y saber cómo utilizarla es el objetivo primordial si queremos llegar a cambiar lo que hasta hoy hacemos aunque sepamos que no nos conduce a nada.

Formar nuevas memorias explícitas, aprenderlas, anclarlas para recordarlas perfectamente, y olvidar fácilmente las creencias limitantes y dañinas.

Podemos sacar partido de los anclas y los anclajes creándose de modo consciente. De este modo, accedemos a recursos emocionales, que son muy útiles en situaciones donde nuestros resultados (de satisfacción) son necesarios; y al hacer una nueva ancla o un nuevo anclaje, a lo aprendido se le denomina neuro conducta.-

Como verán, nada es para siempre, ni nuestros hábitos dañinos, ni las creencias impuesta a través de los años, mucho menos el que creas que la pareja es para siempre y sospeches que debes morir ahí “porque así lo quiso Dios” 

Te atreves a formar nuevas pautas y programar a tu mente para ser elocuente, sabia y verbalmente capaz de decir lo que ocurre sin vacilar? 

Contáctame que siempre será un placer ayudarte a encontrar lo que necesitas para tu libertad, empoderamiento y autorrealización personal, dentro tuyo.-

Bendiciones

Quiero conocerte y saber cómo puedo ayudarte

Regístrate para recibir contenido exclusivo y emprender este camino.

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *